Mi Historia Personal
Mi camino no comenzó en los libros, sino en el silencio de una casa que se sintió vacía por primera vez tras años de ronroneos y pasos suaves. Entendí que el duelo por un animal no es "solo un perro" o "solo un gato"; es la pérdida de un amor incondicional que no conoce de juicios.
Como psicóloga y periodista, fusioné mi formación clínica con una sensibilidad profunda hacia el vínculo interespecie. Mi objetivo es que nadie tenga que caminar este sendero en soledad o sintiéndose incomprendido.